UROVESA lleva muchos años participando en Eurosatory, ¿qué representa esta feria para la compañía y qué importancia ha tenido en su proceso de internacionalización?
Nuestra primera presencia en Eurosatory se remonta a 1996, y supuso un antes y un después en nuestra estrategia de internacionalización. El hecho de estar presentes en una feria de este nivel nos ayudó a proyectar una imagen de solvencia técnica y empresarial fundamental para generar confianza en los clientes más exigentes a nivel mundial. Eurosatory también te ayuda a compararte y posicionarte, y desde el principio descubrimos que, en términos de tecnología, estábamos a la altura de los mejores.
Desde sus inicios, UROVESA ha evolucionado hasta convertirse en un referente internacional en vehículos tácticos y especiales, ¿cuáles considera que han sido las claves de ese crecimiento y de la confianza depositada por clientes de más de 28 países?
Diría que las claves son tres. En primer lugar, una estrategia tecnológica y de negocio acertadas, basadas en una gran flexibilidad, alta especialización y propuesta de valor añadido. El segundo factor ha sido la búsqueda de un crecimiento sólido y equilibrado, con la orientación al largo plazo, el trabajo intenso y la reinversión constantes en I+D y en capacidades industriales como palancas fundamentales. Y el tercero, un equipo humano de alto rendimiento, comprometido con el proyecto y con el propósito de la empresa y el de nuestros clientes.
La movilidad sigue siendo un factor crítico en las operaciones actuales, ¿cómo está evolucionando la demanda de vehículos tácticos y qué capacidades valoran hoy más los usuarios finales?
La movilidad siempre será un factor crítico, porque la defensa de un territorio se debe cubrir físicamente con un despliegue de medios tácticos y logísticos capaces de ocupar y asegurar esa área. Creo que la demanda de plataformas tácticas evolucionará hacia vehículos muy robustos pero ágiles, capaces de trabajar y ser mantenidos en una amplia variedad de entornos geográficos y climáticos, con una arquitectura abierta que los haga fáciles de configurar a medida de las necesidades de la misión, tripulados o no, y que puedan trabajar juntamente con otros medios en un entorno complejo multidominio.
El VAMTAC se ha consolidado como uno de los vehículos tácticos de referencia de la industria española, ¿qué retos plantea mantener una plataforma competitiva en un entorno tecnológico y operativo en constante evolución?
Los retos para una plataforma como el VAMTAC están directamente relacionados con la evolución de los diferentes escenarios y zonas de operación. Por ejemplo, estamos viendo cómo el blindaje sigue siendo necesario, pero la amenaza para los ocupantes de un vehículo blindado viene ahora desde el aire en forma de drones. Es solo un ejemplo, pero refleja muy bien cómo el reto tecnológico evoluciona muchas veces casi en tiempo real, motivado por una necesidad que se detecta a raíz de la experiencia en el día a día de los conflictos. En este sentido, UROVESA ha demostrado que es capaz de adaptar las plataformas a las nuevas necesidades, y que podemos hacerlo de una forma ágil y muy efectiva en costes. Y el VAMTAC, que nació con esa flexibilidad desde su fase conceptual, aúna algo que es difícil de combinar como son la experiencia, la fiabilidad, la adaptabilidad y la facilidad de mantenimiento.
UROVESA suministra vehículos tanto al ámbito militar como a cuerpos de emergencia, protección civil y otros operadores, ¿qué sinergias existen entre estos mercados y cómo influyen en el desarrollo de nuevos productos?
En nuestro caso, las sinergias son muy claras, porque en el fondo gran parte de los retos asociados a la operatividad en un entorno de conflicto son perfectamente adaptables, por ejemplo, a un entorno de catástrofe natural. De hecho, nuestras primeras plataformas tuvieron como destino sectores civiles como la agricultura o las emergencias, pero fueron diseñadas ya con prestaciones que les permitían su empleabilidad total en el campo táctico militar. Siempre que desarrollamos un nuevo producto hacemos un análisis de sinergias entre los sectores civil y militar, porque nos ayuda a amortizar las inversiones, y a diversificar sectores y clientes. La dualidad es diversificación, mayor escala, reducción de riesgos y, a largo plazo, sostenibilidad.
En un contexto marcado por el refuerzo de las capacidades de defensa en Europa y otras regiones, ¿qué oportunidades identifica para la industria española y qué papel puede desempeñar UROVESA en este escenario?
La industria española de defensa está muy bien posicionada, porque posee unas capacidades tecnológicas desarrolladas a lo largo de muchas décadas que han demostrado ser competitivas a nivel nacional e internacional. Por lo tanto, ya partimos de una base muy sólida, pero es cierto que tenemos el reto de impulsar esas capacidades, y verlas como oportunidades gracias al esfuerzo inversor de los países. En primer lugar, debemos aprovechar la oportunidad tecnológica para desarrollar nuevas capacidades, más complejas y adaptadas a los nuevos conflictos y a los nuevos entornos multidominio. Esto reforzará un ecosistema de por sí muy sólido, con las universidades, startups, centros tecnológicos y empresas de alta tecnología colaborando y estableciendo sinergias de altísimo valor añadido para nuestra sociedad. Como ejemplo, creo que en el dominio espacial tenemos muchas oportunidades y estamos muy bien posicionados. Y luego está la oportunidad industrial, que a mi juicio nos debería permitir impulsar proyectos de inversión, ganar escala y reforzar las cadenas de suministro, identificando e implantando procesos críticos que nos permitan alcanzar mayor soberanía de fabricación y, con ello, ganar autonomía estratégica.
Desde UROVESA queremos reforzar nuestro papel como socio tecnológico en proyectos colaborativos, aportando nuestras capacidades de diseño y fabricación de plataformas, con vocación de servicio a nuestras FFAA, visión de largo plazo y autonomía de diseño. Y todo ello debemos hacerlo desde la perspectiva de una empresa con capacidad de tracción en nuestro entorno, como lo hemos sido siempre, acompañados de nuestros proveedores, socios tecnológicos, fabricantes de sistemas y clientes y usuarios.

