El satélite de observación de la Tierra Sentinel-1D del programa Copernicus, construido por el contratista principal Thales Alenia Space, la empresa conjunta entre Thales (67 %) y Leonardo (33 %), fue lanzado con éxito por Arianespace mediante un cohete Ariane 6 desde el puerto espacial europeo en la Guayana Francesa.
Sentinel-1D forma parte de Copernicus, el componente de observación de la Tierra del programa espacial de la Unión Europea. Este programa lo gestiona la Comisión Europea y está cofinanciado por la Unión Europea y la Agencia Espacial Europea (ESA).
Con el lanzamiento exitoso del Sentinel-1D se completa la familia Sentinel-1. Como último satélite de la primera constelación Copernicus, Sentinel-1D garantizará la continuidad y mejorará las misiones en órbita, extendiendo las operaciones del sistema durante al menos los próximos siete años e incluso más allá.
El satélite captura imágenes de la superficie terrestre, tanto de día como de noche y en cualquier condición meteorológica, para una amplia variedad de aplicaciones destinadas a proteger nuestro planeta. Estos datos cruciales se utilizarán para monitorizar deslizamientos de tierra, zonas sísmicas, actividad volcánica y variaciones en la cobertura de hielo polar. También proporcionarán información valiosa sobre la deforestación, el uso de recursos hídricos y apoyarán a los equipos de respuesta a emergencias y de búsqueda y rescate en caso de desastres naturales.
Sentinel-1D, al igual que Sentinel-1C, lleva una carga útil del sistema de identificación automática (AIS) para mejorar la seguridad marítima, optimizando la gestión del tráfico marítimo, previniendo colisiones y monitorizando embarcaciones en áreas sensibles. Además, introduce una primicia mundial: un mecanismo patentado que separa la antena del radar del cuerpo del satélite durante la reentrada al final de la vida útil del satélite, contribuyendo así a reducir los desechos orbitales.
Giampiero di Paolo, CEO adjunto y director de observación, exploración y navegación de Thales Alenia Space, dijo: “Estoy especialmente orgulloso de este lanzamiento exitoso; ahora la familia Sentinel-1 está completa. Nuestra reconocida experiencia en el desarrollo de satélites de observación de la Tierra basados en tecnología radar vuelve a estar en órbita”.
“A lo largo de los años, nuestra empresa ha demostrado tener las capacidades necesarias para afrontar los desafíos tecnológicos de este programa, completamente alineados con los objetivos de la política medioambiental de Europa y marcando una nueva fase en nuestra colaboración con la Comisión Europea y la ESA”, afirmó Hervé Derrey, CEO de Thales Alenia Space.
El papel de Thales Alenia Space
Como contratista principal de la misión Sentinel-1 en representación de la ESA, Thales Alenia Space es responsable del diseño, desarrollo, integración y pruebas del satélite. Cada satélite Sentinel-1 está construido sobre la plataforma espacial PRIMA, desarrollada por Thales Alenia Space para la Agencia Espacial Italiana (ASI), y cuenta con un instrumento radar de apertura sintética (SAR) en banda C, desarrollado por Airbus Defence and Space. Este instrumento SAR permite un mapeo preciso con resoluciones de hasta 5 metros y cobertura de hasta 400 kilómetros.
En España, Thales Alenia Space ha desarrollado los transpondedores de telemetría, seguimiento y comando del satélite, el subsistema de transmisión de datos en banda X, encargado de transmitir las imágenes capturadas por el instrumento radar, y la unidad de control del despliegue de la antena del radar.
Más información sobre la misión Sentinel-1
La misión Sentinel-1 consta de dos satélites en órbita sincronizada con el Sol, operando en tándem para proporcionar una cobertura global óptima con un ciclo de repetición de 12 días. Su capacidad de pre-programación permite que los datos se adquieran de manera constante durante largos periodos, lo cual es esencial para analizar tendencias ambientales. Estos datos están disponibles para autoridades públicas, empresas y ciudadanos en todo el mundo de manera gratuita, amplia y abierta.
Con una masa en el lanzamiento de 2,184 toneladas métricas, Sentinel-1D operará en una órbita baja terrestre a una altitud de 700 kilómetros y está diseñado para alcanzar una vida útil de siete años.
La empresa Leonardo contribuyó al desarrollo de los satélites Sentinel-1D y 1C suministrando los sensores de actitud (autonomous star tracker) y las unidades de potencia para el radar, que garantizan la disponibilidad continua de imágenes.
Por su parte, Telespazio Alemania ha dado soporte al lanzamiento de Sentinel-1D y brinda asistencia durante la fase de lanzamiento y operaciones iniciales (LEOP) en lo relativo a las operaciones de la misión, servicios de segmento terreno y coordinación del software.
Los datos del satélite Sentinel-1D serán recopilados por varios centros europeos, incluido el Centro Espacial de Matera operado por e-GEOS, una empresa conjunta entre Telespazio (80 %) y la Agencia Espacial Italiana (20 %). El Centro forma parte del segmento terreno principal de la ESA dentro del programa Copernicus.

